Durante el mes de noviembre y hasta el día de Navidad, se ponen en marcha los mercadillos navideños en París. Si tienes previsto visitar la Ciudad de la Luz y piensas alojarte en algún hotel en Nochebuena o Nochevieja, aprovecha de la extensa selección de hoteles baratos en París.
Podrás así vivir la magia de la Navidad en los mercados navideños de París como el que se organiza delante del Arco de la Défense a partir del 23 de noviembre, o uno especialmente mágico para los niños, el que se monta en las mismas fechas en el Disney Village, justo frente a la entrada de Eurodisney. Además podrás recorrer infinidad de mercados navideños en lugares tan emblemáticos de París como Saint-Germain des Près, los Campos Elíseos o la Place de la Nation. Esta Navidad 2009 déjate seducir por los mercadillos navideños de París.
Los mercadillos navideños de Paris
Un recorrido por los misterios de Salamanca
Salamanca es una de esas ciudades españolas que se destacan por su belleza y que todo visitante disfruta de su paso al apreciar sus construcciones, sus paseos, sus museos. Esta ciudad muy cercana a Portugal resulta ser atractiva para los turistas quienes tiene todo tipo de ofertas de hospedaje, de lugares para divertirse, para cenar o bien, disfrutar de un trago al aire libre.
El centro de Salamanca se encuentra visualizado por su bella Plaza mayor, de estilo barroco, que fue construida en la primera mitad del siglo XVII de forma cuadrada. Se levantó sobre la antigua plaza de San Martín en cuyo alrededor se articulaba la vida mercantil, social y lúdica de sus habitantes. En 1869 se coloca una diminuta fuente octogonal en el centro de la plaza y pocos años después la plaza se convirtió en una zona ajardinada, aspecto que mantuvo hasta que en 1954 el alcalde don Carlos Gutiérrez de Ceballos le dio el aspecto que presenta hoy en día.
La Catedral Nueva de Salamanca es una construcción de estilo gótico, en la cual también aparecen rasgos barrocos y neoclásicos, y su construcción se inició en 1513 para ser concluida en el año 1733. Dentro de esta catedral se puede observar representaciones del nacimiento y la epifanía del Señor y por encima un arco trilobulado coronado por un arco conopial. A lo largo de las naves se articulan las capillas de las cuales dos se destacan: la Capilla Dorada o de todos los santos y la Capilla del Santo Cristo de las Batallas.
Esta ciudad española tiene a su vez otro tipo de atractivos para ser visitados tales como la Torre del Clavero (torre de defensa construida a finales del siglo XV), la Cueva de Salamanca (cuya leyenda dice que dentro de la misma el diablo enseñaba magia negra a los estudiantes), el Palacio de Orellana (de influencia renacentista) y el Palacio de Arias Corvelle (construido en el siglo XV y divido por el Marqués de Almarza en dos: el Palacio de Arias Corbeille y Palacio de San Boal), entre otros.
Una aventura hacia el pasado de Roma
Una ciudad como Roma es siempre una invitación a un recorrido hacia el pasado en el que se puede ver aun en pie gran parte de sus impresionantes construcciones arquitectónicas, sus monumentos que evocan aquel Imperio Romano. La capital de Italia es una ciudad en la que el visitante se puede sentir a gusto, al contar con propuestas muy interesantes en alojamiento, los bares, sus originales restaurantes.
Uno de los símbolos o el símbolo de Roma es su Coliseo Romano construido por el emperador Vespasiano para rellenar un lago que Nerón había cavado para uso personal. En ese entonces la capacidad de este magnífico lugar era de 55.000 personas que celebraban sus famosos juegos con gladiadores y animales salvajes enfrentándose sobre la arena. Las gradas de cuatro pisos se dividían por el status social y por el sexo. Con la caída del Imperio Romano, el Coliseo quedó al descuido y se convirtió por ese entonces en una cantera de mármol para la construcción.
Otro sitio emblemático que remite a los tiempos del Imperio es el Foro Romano, alguna vez centro social, político y económico. El Foro Romano se encuentra divido por la Via Sacra, en el que puede apreciarse a la izquierda el Arco de Septimius Severus para conmemorar la victoria sobre los Partos, en tanto a la derecha se puede apreciar la Columna de Focas que data del 608 d.c. en honor al emperador bizantino por haber regalado el Panteón. El Arco de Tito se encuentra a la salida del Foro Romano, pegado al Coliseo.
Un gran atractivo para cristiano o no, es visitar la Santa sede del Vaticano con su famosa Capilla Sixtina (donde se puede apreciar la obra de Miguel Ángel), sus museos y la Basílica de San Pedro. Esta última es la iglesia más importante del mundo construida por Constantino en honor a San Pedro sobre el lugar que fue martirizado en el año 315. En el interior se destaca la Pietá de miguel Ángel del año 1499 como también el Baldacchino de Bernini ubicado sobre la tumba de San Pedro.
Praga: la maravilla del este europeo
Según los comentarios de muchos visitantes, Praga es recordaba como una de las ciudades más bellas y encantadoras de Europa. La capital de República Checa es conocida también como la ciudad de las 100 torres o como la “ciudad dorada” por su impresionantes construcciones arquitectónicas que deslumbran a todos los turistas que arriban por Europa del Este, quienes a su vez disfrutan de las comodidades del alojamiento, bares, pubs, museos, entre otras cosas.
Uno de los lugares más deslumbrante para contemplar es el Reloj Astronómico de Praga: un reloj medieval construido en 1490 por el maestro relojero Hanus y perfeccionado por Jan Taborsky en el siglo XVI, que se compone de tres partes. La primera es el Calendario de Manés que representa los meses del año mediante pinturas realizadas por este artista. La segunda parte es el mismo reloj cuya función es representar las órbitas del Sol y de la Luna. La última es el desfile de los doce apóstoles que se produce cada vez que el reloj marca las horas.
El Puente de Carlos es considerado una de los símbolos de Praga, que comunica la Ciudad Vieja con Malá Strana, sirvió alguna vez para el paso de carruajes. Este puente lleva el nombre Carlos IV, su creador, quien puso la primera piedra en 1357 y, a lo largo del mismo, se pueden observar 30 estatuas. La que más se destaca es la de San Juan Nepomuceno que fue construida en 1683 y cuya leyenda dice que quien pide un deseo poniendo la mano izquierda en la representación de su martirio (en la base de la estatua), éste le será concedido.
La Plaza de la Ciudad Vieja ha sido el centro de la vida pública de Praga desde la Edad Media donde se pueden observar a su alrededor la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, la Iglesia de San Nicolás y el ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Esta plaza era reconocida allá por el siglo XI como un mercado desde donde se observaba la grandeza del Castillo de Praga y la belleza del Río Moldava.
Un paseo bajo las luces de Paris
París es una de las grandes cosmopolitas de Europa que tiene una visita anual de millones de turistas que deciden experimentar su belleza única, con sus museos, sus construcciones arquitectónicas, sus paseos y su emblemática Torre Eiffel. La “Ciudad de las luces” posee una propuesta abundante para sus visitantes en lo que refiere a los bares, restaurantes, sitios de interés cultural y lugares de alojamiento.
El símbolo de la capital de Francia es la Torre Eiffel, una construcción de hierro construida en 1889, que es visitada permanentemente por todos sus visitantes en cuya cima se puede apreciar una vista hermosa de toda la ciudad. A su vez, París se caracteriza por su cantidad de iglesias y catedrales muy conocidas, entre ellas, la Catedral de Notredame que se terminó de construir en el año 1245, en la cual se puede apreciar todo el esplendor de una construcción gótica.
Uno de los lugares más atractivos es el Louvre, un palacio convertido en museo desde 1793, en sus principios se construyó para albergar una fortaleza para luego convertirse en residencia real en el siglo XVI. En la actualidad, es uno de los museos más importantes del mundo conservando obras de artistas tales como Leonardo Da Vinci, Boticelli, entre otros. El Louvre posee un patio central en cuyo centro se sitúa una pirámide de cristal.
Se puede visitar el Jardin Des Tuilleries que resulta ser un lugar fascinante para pasear. A su lado, en el jardín du Carrousel se ubica el imponente Arco del Triunfo que fue construido por Napoleón para conmemorar las victorias de 1805. Sus columnas de mármol rosa están decoradas con las escenas de victorias del pueblo francés, a las que en 1828 se les ubicó un carro tirado por cuatro caballos en su parte superior para celebrar la vuelta de los Borbones y la caída de Napoleón.
Niza: la perla de la Costa Azul
Dentro de lo que se denomina la Riviera Francesa, la ciudad de Niza es una de las perlas que constituyen este cordón junto con Cannes y Montecarlo. Posee glamorosos balnearios y costas que son la atracción principal de muchos turistas, donde se deleitan con sus playas, museos, la movida nocturna y su hermosa vista del Mediterráneo. No obstante, también ofrece una propuesta importante y variada en sitios de alojamiento para todos los niveles económicos.
Niza es una ciudad que se constituye de callejuelas de antaño y su arquitectura se conforma por edificios de la “Belle Epoque”. Desde la Colina del Castillo se puede apreciar una vista impresionante del Paseo de los Ingleses, La Bahía de los Ángeles y los Alpes Marítimos. La calle principal del casco histórico de esta ciudad francesa es la Promenade des Anglais que bordea la costa y resulta ser un paseo atractivo para caminar y disfrutar del paisaje marítimo.
Niza también es una ciudad cultural y ofrece todos los años sus Carnavales que datan del año 350 antes de Cristo. A su vez, esta ciudad balnearia posee muchas atracciones turísticas como Vieux Nice (zona de calles rodeadas de cafés, iglesias y tiendas antiguas), la Catedral Ortodoxa (construida a principios del siglo XX con un estilo de la época del siglo XVII) o bien, el Musée Matisse, donde se exponen obras de Matisse, como el Blue Nude IV.
Esta ciudad francesa tiene un punto muy fuerte que resulta atraer al turismo: una vida nocturna muy popular y cautivante para toda clase de públicos. Están los lugares antiguos donde concurre un público común y discotecas de moda con mucho brillo y glamour. En el centro de la ciudad existen varios lugares de este tipo como la zona de Cours Saleya que posee muchas bares y cafeterías muy visitadas.
Nueva York: la ciudad de los gigantes
Una de las ciudades más conocidas del mundo es sin dudas Nueva York, caracterizada por símbolos como la Estatua de la Libertad, el Puente de Manhattan o bien el Central Park, entre otros. Esta ciudad estadounidense, capital de la economía mundial, tiene varias propuestas para todos sus visitantes, desde lugares de alojamiento, restaurantes, bares, lugares de diversión como también museos y diversos paseos imperdibles.
La Estatua de la Libertad representa como pocos monumentos el sueño americano de expansión e independencia. Todo en este monumento es simbólico: La Libertad Iluminando al Mundo, los siete rayos que salen de su corona que representan los siete mares. En la tabla de su mano izquierda, hay una inscripción en números romanos de la fecha de la independencia norteamericana (4 de Julio de 1776).
El encanto del Empire State, uno de los más famosos símbolos de la ciudad construido en 1931, no sólo reside en sus 102 pisos sino también en su estilo Art Decó propio de la época. Toda esta fama le ha hecho ser elegido por multitud de directores para rodar escenas de sus películas. La vista desde allí es impresionante y en un día claro se puede llegar a ver hasta más de 100 km de distancia, como se destaca en la noche donde se puede observar ver el increíble juego de luces de la ciudad.
La Quinta Avenida es una de las calles más caras y exclusivas de Nueva York y del mundo, debido a las propiedades con vistas a Central Park, el parque más grande de la ciudad, y por las mansiones que se empezaron a construir a lo largo de toda la avenida. En esta arteria se encuentran los edificios y lugares más representativos de la ciudad, como el Empire State, el Rockefeller Center o la Catedral de San Patricio, y no muy lejos de allí se encuentran los museos más conocidos de la ciudad tales como el Metropolitan o el Guggenheim.
Londres: la majestuosidad de una ciudad europea
No hay nada para objetar acerca de que Londres es una de las ciudades más interesante de Europa, en la cual se pueden apreciar los diferentes estilos en sus construcciones arquitectónicas, sus plazas, sus museos, su cultura en general. La capital de Inglaterra es un lugar visitado por millones de turistas todos los años donde se les ofrece una propuesta de sitios para alojarse, pubs, restaurantes, espectáculos musicales y teatrales. Sin dudas, Londres es para recorrerla disponiendo de unos buenos días para apreciar todas sus maravillas.
Uno de los lugares que atrae a los turistas por su historia es la Torre de Londres, conocida como una de las fortalezas más protegidas del mundo que tiene una antigüedad de 900 años. Funcionó también como palacio real, prisión y lugar de ejecución, casa de la moneda, arsenal y lugar donde se custodian las joyas de la corona. Por otra parte, una de sus construcciones modernas más importantes es el London Eye: una construcción de 135 metros de altura que consiste en una rueda gigante con 32 cabinas, desde las cuales se pueden ver imágenes panorámicas de la ciudad.
Uno de los museos más importantes del mundo se encuentra en Londres: el British Museum, donde se podrá apreciar piezas arqueológicas y prehistóricas de todas las civilizaciones. Entre lo más destacado se incluye la Sala de Lectura: uno de los lugares más frecuentados de Karl Marx, el gran patio diseñado por Norman Foster, y las momias que se exponen en la Colección del Egipto Antiguo.
O bien, desde la propuesta artística, una visita imperdible es al National Gallery que alberga una de las principales colecciones de pintura europea en el mundo. Con cuadros que abarcan el período de 1250 al 1900, la colección incluye obras de Botticelli, Leonardo da Vinci, Rembrandt, Gainsborough, Turner, Cezanne y Van Gogh, entre otros pintores.
Una mágica recorrida por las calles de Lisboa
Lisboa es una ciudad sumamente interesante por las distintas propuestas que ofrece a sus visitantes, maravillando a todos aquellos que realmente se insertan en su rica historia y su cultura. La capital de Portugal dispone de muchos lugares de alojamiento cerca de los sitios de interés para visitar, como es su casco histórico.
Una propuesta interesante para poder observar la ciudad es la visita a sus miradores, ubicados sobre siete colinas, donde se puede apreciar el Tajo, el puente 25 de abril, la ciudad y sus monumentos. En estas colinas se puede visitar el Castillo de San Jorge, el punto más alto, en cuyos pies se ubican la Praça do Comercio, la Baixa, enfrente, el Convento do Carmo, a la izquierda La Sé y el Tajo.
El elevador de Santa Justa es una torre de 32 metros de estructura metálica desde donde se puede apreciar una hermosa vista del Rossio y de la Baixa. Esta última es el centro financiero y comercial de la ciudad y una zona de gran animación durante todo el día. Históricamente, fue la extensión natural de la vieja Lisboa que crecía en las laderas de la colina del Castillo de San Jorge, en cuyo centro se alza la estatua de Don Pedro IV, rey portugués. Cierra el rectángulo el teatro Nacional Doña María II. Son Rua do Prata (de la plata), Rua de Augusta y Rua do Ouro del Oro las que albergan comercios de joyería antigua y otros más modernos.
El Rossio es una de las plazas principales de la ciudad y un punto muy frecuente de encuentro para quienes viven en Lisboa. Desde allí, se puede acceder fácilmente a la Baixa, al Barrio Alto, al Castillo y a la calle de Portas de Santo Antao con sus numerosos restaurantes y terrazas. En una bocacalle, junto a la plaza del Rossio, está también el bar de la Ginjinha, donde es tradicional tomarse un chupito de licor de guindas.